lunes, 27 de febrero de 2017

Semana 5

BITÁCORA QUINTA SESIÓN COMPETENCIAS INFORMACIONALES.

Ésta bitácora fue basada en el texto: “Guía para organizar, editar y escribir un best seller científico” de Martínez y Martínez, Roberto.

El lenguaje siempre ha sido parte fundamental en la evolución del ser humano, y lo ha venido acompañando en este largo camino; ha sido de mucha importancia para el hombre porque a través de él se ha logrado expresar y comunicar a los demás nuestros pensamientos. A pesar de que siempre ha existido el lenguaje, la primera evidencia de escritura que se evidencia es el Cuneiforme por parte de los Mesopotámicos, a la par que los Jeroglíficos de los Egipcios.

Siempre una parte importante en la historia ha sido la tradición oral, porque por medio de esta se han logrado transmitir muchos mensajes e historias, pero esta tiene muchos problemas y es que al pasar “de boca en boca” la información va a ir cambiando, desfigurando su intención inicial, llenándose de añadiduras que las demás personas quisieron poner, e incluso puede llegar a perderse y ser olvidada. Un ejemplo claro de esto es la Biblia, porque la mayoría de ella fue contada por tradición oral, y muchas de las cosas que en ella se narran han tenido muchos cambios por lo que no se puede llegar a creer que todo pasó al pie de la letra.

Por eso la escritura es tan importante, porque por medio de ella se puede dejar registro de muchos sucesos, por ejemplo: qué hubiese pasado si la escritura siempre hubiese estado presente en la vida del ser humano, y por lo tanto los hombres que estuvieron antes que los Mesopotámicos y los Egipcios, hubiesen logrado escribir todo lo que aprendieron y descubrieron, e incluso hasta narrar la llegada de los aliens, y de cómo fueron ellos los que les enseñaron el lenguaje e hicieron muchas de las grandes maravillas que existen actualmente, okay no, ya comencé con el supersticionalismo (pero no puedo estar muy equivocada, porque por favor, en esa época cómo se podía llegar a ser capaz de construir algo tan perfecto como las pirámides de Egipto, y lograr transportar esas rocas tan pesadas, y lo peor de todo de dónde iban a sacar las rocas si estaban en pleno desierto!!!)

Bueno, dejando a un lado a los pobres aliens, aquí comienza a tener sentido la frase: "lo que no se escribe, no existe" y esto se puede evidenciar en diversas situaciones a lo largo de la historia, cómo es el caso de muchas civilizaciones que habitaron la tierra, porque puede ser que ellas hayan realizado muchos avances, pero como no quedó nada registrado fue como si no hubiesen hecho nada. Y tocando un poco nuevamente el tema supersticioso, la ciudad perdida de Atlántida nunca se pudo llegar a confirmar acerca de su existencia, debido a que nunca se encontró ningún registro escrito ni nada por el estilo.

Al pasar del tiempo y con la evolución del hombre en muchos aspectos, pero en especial la escritura, se fue haciendo necesario escribir textos científicos para registrar todos los nuevos inventos que iban surgiendo, que por ese entonces conocimiento científico era abundante. A raíz de esto fueron surgiendo diversas formas de cómo realizar estos textos, siempre dados a facilitar su escritura y publicación: comenzando con el papiro y el pergamino en la Edad Antigua, la invención de la imprenta en la Edad Medievo y en la Edad Moderna la creación de revistas científicas.

“Los libros siempre han sido el medio por el cual una sociedad se expresa y transmite el conocimiento” por esto los libros siempre han sido algo importante en el desarrollo humano, porque en ellos se han logrado consignar la mayoría de conocimientos que se han descubierto por el hombre.
Además todas estas investigaciones no serían nada si no hubiesen sido publicadas, “la culminación de una investigación es la publicación”; por esto la escritura es tan importante para una investigación, “no se puede separar la ciencia de la escritura ni los libros del conocimiento”.

Pero la parte de la escritura no sólo está dirigida a científicos y filósofos, sino que nosotros también podemos escribir y publicar, pero esto no se da debido a que como dijo el profesor de antropología: “no nos hemos formado en una sociedad de escritura” y yo añado ni de lectura, “en nuestro mundo hay una cantina por cada 1000 habitantes y una librería por cada 10000”  por lo que no podemos esperar que mucha gente tenga el hábito de leer ni escribir, si desde el mismo Gobierno no la apoyan, como es posible que una cerveza valga menos de $2000 y un libro no baje de $10000, que podemos esperar de una sociedad así.

Pero eso no quiere decir que todos debamos actuar y pensar igual, podemos llegar a ser y hacer  la diferencia en esta sociedad por medio de nuestras acciones y conductas diarias; pensando y analizando más allá de lo que nos quieren mostrar los medios de comunicación.

Personalmente sé que la escritura no nace de la noche a la mañana (y esto se pude evidenciar haciendo estas bitácora) “el escritor no nace, se hace” Pérez Lobo. Así que si queremos mejorar en nuestra escritura debemos practicar, para “coger” experiencia en este campo. Y teniendo en cuenta esto, me doy cuenta de que cada vez se me está facilitando más la escritura de estas bitácoras (gracias profe!!!).

Normalmente siempre nos ponemos obstáculos personales para realizar algo, y en mí caso a la hora de escribir pienso: quien va a querer leer lo que pienso, no soy buena redactando, hay personas que los hacen mejor que yo, etc., pero esos impedimentos solo están en nuestras mentes, y somos nosotros mismos los que nos ponemos trabas inexistentes. Escribir nos ayuda a aprender, porque antes de redactar algo debemos pensarlo dos veces y así logramos que esos términos  nos queden más claros; también a través de la escritura se puede enseñar, porque aunque parezca que lo que escribimos nadie lo va a leer, realmente no sabemos a quién le pueda  llegar a ser útil esa información. Además, como dice mi mamá: “no debemos  guardarnos lo que sabemos solo para nosotros”.

Pero para lograr escribir un texto científico, primero se debe tener un conocimiento previo acerca del tema del que se va a hablar y esta información se debe desarrollar  con claridad, sencillez y brevedad; pero no solo el conocimiento es importante sino el saber y poder transmitirlo, que como ya dije anteriormente se consigue por medio de la experiencia, “el redactar se parece al hablar”.

Para concluir, la publicación y la escritura es algo vital, no solo en la antigüedad sino en la actualidad también, “sin la publicación la ciencia está muerta” Gerard Piel. Por eso mi mensaje para la actual generación es: dejemos las excusas y comencemos a cambiar un poco la sociedad, y una buena forma de hacerlo es la escritura y la publicación, porque por medio de ellas podemos expresar nuestra opinión y darnos a escuchar. Debemos comenzar a cambiar nuestra mentalidad, y como decía un profesor: “no seamos del montón”.


“Sin libros, la historia queda silenciosa, la literatura muda, la ciencia tullida y el pensamiento inmóvil”  - Bárbara Tuchmann.

lunes, 20 de febrero de 2017

Semana 4

BITÁCORA CUARTA SESIÓN COMPETENCIAS INFORMACIONALES.

“Científicos acaban de descubrir el secreto de la eterna juventud”. “Joven se volvió millonario trabajando por dos horas al día desde su hogar”. “Mujer bajo de peso en tan solo una semana, mira su secreto”  Este tipo de publicidad o mensajes es muy frecuente que aparezcan en las páginas web, pero por favor debemos estar poco cuerdos como para creer esto, en el mundo no debe haber gente que se crea esto  ¿verdad?...

Resulta difícil pensar que alguien pueda creer estas cosas que a simple vista se ve que son falsos, pero como dicen “todo es posible, para aquel que tiene fe…”; si ya hubiesen descubierto todas estas cosas ya serían algo viral y todo el mundo sería joven eternamente, delgado en dos semanas y multimillonario por trabajar poco; pero lamentablemente la vida no están fácil. Si queremos permanecer siempre jóvenes (algo así como Amparo Grisales) debemos cuidarnos, pero si tenemos plata podemos pagar cirugías y quedar con la cara más estirada que un chicle. Y si queremos tener dinero debemos trabajar y esforzarnos, a menos de que juguemos con las probabilidades y estemos en el 0,00000012% de ganarnos la lotería, sin que antes nos caiga un rayo (porque esto es más posible que esto suceda a ganarse la lotería)

Para saber si estas noticias son veraces lo primero que debemos tener es sentido común, como en los anteriores ejemplos está información, a pesar de que alguna gente cae, no son tan influyentes, “compartidas” y no afectan profundamente la vida cotidiana como lo son otras noticias que si generan impacto en esta.

Las pasadas elecciones de Estados Unidos, el plebiscito de los acuerdos de paz, entre otras, fueron influenciadas por información falsa que surgió por medio de las redes sociales: en las elecciones se publicaron y rondaron por redes sociales muchas noticias falsas acerca de Hillary Clinton y Donald Trump que de alguna manera aunque fueran falsas resulto influenciando mucho en la elección de la presidencia de Estados Unidos. Con respecto al plebiscito, en Whatsapp y otras redes enviaron mensajes acerca de que si votaban por el SÍ el gobierno iba a incrementar el iva al 19% para subsidiar los acuerdos que se iban a implementar, y por esta razón muchas personas votaron por el NO; pero era lógico que así ganara el SÍ o el NO ese incremento iba a suceder, como lo estamos viviendo actualmente.

Por lo que puedo concluir en esta parte que otra forma de no caer en estas noticias o informaciones falsas debemos tener un poco de cultura general; también debemos verificar estas fuentes revisando diversos sitios de información y compararlos entre ellos.

El internet nos ofrece muchos beneficios como poder encontrar fácilmente información acerca de un tema determinado, sin tener que ir a una biblioteca y buscar libro por libro en busca de un tema y en ese proceso haber perdido la mitad de nuestras vidas; porque sinceramente nunca he podido encontrar un libro en una biblioteca sin tener que pasar estante por estante buscándolo (encima los códigos que utilizan no es que sirvan de mucho, porque hasta donde yo sé fueron hechos para ayudar a clasificar y encontrar más fácil los libros, pero para mí hicieron todo lo contrario).

Pero esto no quiere decir que todo sea verídico y 100% fiable, porque al ser el internet una “vía fácil” en el cual podemos publicar cualquier cosa, como por ejemplo esta bitácora; no existe un control que regule lo que en él se publica, si yo quisiera publicar un artículo acerca del fin del mundo y de la llegada de los extraterrestres para dominarnos (aunque realmente sí creo que haya vida en otros planetas) nadie me puede decir que no puedo publicarlo debido a que no es verdad; así que toda la información publicada en internet puede llegar a todas las personas siendo esta verdadera o falsa, entonces si alguien se encuentra con mi “artículo imaginario” y cree la información que allí se encuentra, la comparte y esta se vuelve una cadena, al poco tiempo se puede volver viral y todo el mundo enloquecería y se destruirían entre ellos causando así el fin del mundo y al final mi “super articulo” no sería tan descabellado…

Okay ya empecé a exagerar un poco las cosas, pero en términos generales, no se puede confiar en toda la información que se encuentra en internet, así que sigue siendo más confiable buscar en un libro debido a que este debe pasar unos filtros y controles antes de poder ser publicados, por lo que su información ya ha sido verificada. Pero si se encuentra una fuente confiable en internet no está de más corroborar la información con un libro.

Muchas personas hacen estás noticias falsas para ganar dinero, y nosotros los estamos ayudando al compartir estas publicaciones por medio de cadenas, y de esta forma también estamos perjudicando a otras personas e influenciando situaciones importantes, porque no sabemos si estas puedan afectar tanto positiva como negativamente a alguien o algo. Por eso no debemos compartir todo lo que nos llega sin antes asegurarnos de que esta información sea verídica.

Pero aunque suene extraño, las personas le hacen más caso a las noticias falsas que a las verdaderas; así lo demuestra un experimento que hizo un joven al hacer una publicación en la que aseguraba que los Minions eran inspirados en niños judíos en los cuales los científicos nazis realizaban experimentos en ellos , este joven se “armó” una tremenda teoría acerca de este tema; la gente se volvió loca al respecto y compartió esta información por todos los medios, agregaban información a esta teoría y creaban fotos para darle más credibilidad a la historia (Pero por favor no creo que estas tiernas criaturas estén ligadas a algo tan cruel como lo fueron los nazis). Luego de unos días el joven hizo una publicación en la cual decía que esta noticia era falsa y que hacia parte de un experimento; esta noticia no tuvo mucho éxito como su anterior publicación.

Pero estas no son las únicas teorías que se han creado a raíz de unas animaciones: por ejemplo en YouTube existe una teoría acerca de Phineas y Ferb, en la cual decía que Candance sufría de alucinaciones, por lo tanto veía que supuestamente sus hermanos creaban cosas, pero pues obviamente no eran reales; según la teoría de allí surgió la idea para crear el programa de televisión. Pero pues esto obviamente no es cierto pero aún así hay gente que cree en estas cosas, pero no se puede juzgar a nadie porque estamos en un mundo de libre expresión, así que cada quien con su cuento.

Para terminar esta bitácora solo queda por concluir que debemos ser conscientes de las cosas que publicamos y compartimos con los demás, como dice el slogan de Google: “Don’t be evil” y no crees cadenas falsas que puedan perjudicar a otras personas, no solo a las que se les comparten la información sino también a la o las personas de la cual trata la noticia. Por eso informémonos antes de compartir o hacer uso de la información que existe en internet, porque: “el internet es algo inevitable e irregulable”.


lunes, 13 de febrero de 2017

Semana 3

BITÁCORA TERCERA SESIÓN COMPETENCIAS INFORMACIONALES.

Mi día comenzó como ya era de costumbre, levantarme a las 4 de la mañana, bañarme y en el acto desperdiciar un montón de agua (debo cambiar este hábito), desayunar y salir corriendo porque se me hizo tarde; el bus se demoró, el Transmilenio iba lleno, casi no cojo el otro bus, pero finalmente llegué a la universidad.

Ese día no tenía muchas ganas de tener clase, porque hasta el momento sinceramente no me había gustado mucho la materia, en especial la parte de escribir semanalmente una bitácora. Lo primero que hice fue preguntarle a la mayoría de compañeros que cuando habían enviado la bitácora y así asegurarme de que no fui la última. 
El profesor se demoró un poco en llegar y eso que luego dijo que había llegado desde las 6 de la mañana a la universidad 🤔.

Pero cuando comenzó la clase toda la perspectiva que me había hecho la clase anterior cambió: el profesor nos enseñó tres cosas interesantes en la clase.

Primero nos enseñó a ponerle firma a nuestro correo electrónico (y aquí me cuestioné si acaso soy una falla en mi generación, o debí haber nacido en la era prehistórica) porque la tecnología me atropelló y de qué forma…

Está firma nos ayudaba a darle formalidad a nuestro correo, y también con las neoetiquetas que debemos tener en el internet. Cuando estaba mencionando algunos ejemplos de estas neoetiquetas, me di cuenta que había infringido en una de estas normas: cuando le enviaba los correos al profesor con las bitácoras no saludaba ni me despedía (lo lamento mucho profe 😥). Y muchas otras no las tenía en cuenta como por ejemplo: ponerle asunto a los correos, no escribir en mayúsculas, PORQUE PARECIERA QUE SE ESTÁ GRITANDO, entre otras más.
Estas normas se pueden resumir en: “lo que no quieres que te digan a ti, no lo digas.” En conclusión debemos tener sentido común a la hora de escribir.

Luego nos hizo crear un blog, que es este en el cual estoy escribiendo; al principio no me gustó la idea porque en un blog cualquier persona puede ingresar y leer estas bitácoras, pero luego me di cuenta de que es una forma de que otras personas se enteren de lo que pienso.

Y por último nos dijo que abrieramos nuestro Twitter, pero como yo no tenía me tocó crear un perfil en esta red social: llené los datos que me solicitaban y acepté los términos y condiciones sin ni siquiera leerlos y saber lo que realmente estaba aceptando… hasta que ví los vídeos que el profesor nos mandó ver.

En estos pude ver lo jodidos (perdón la expresión) que estamos, por lo menos en la parte de nuestra privacidad, porque en internet el término de privacidad ni siquiera existe; nos hacen creer que nuestros datos personales, gustos, fotos, etc son privados, pero realmente no lo son. Nos hacen creer que no pagamos nada por utilizar ciertas páginas pero realmente no sabemos qué nos están vendiendo a nosotros: a nuestra información. “Somos los productos de Facebook" y otras redes.

Nos engañan por ejemplo cuando publicamos una foto y luego de un tiempo le damos borrar, está realmente nunca se borra porque queda guardada en una “base de datos archivada” que cada uno de nosotros tenemos.

Aunque tal vez no sea del todo malo, porque estos datos pueden ser usados para fines de seguridad del gobierno como prevención a algunos mensajes que enviaban amenazando o planeando algún atentado (si esto hubiese existido una década antes, cuántos de estas masacres se hubiesen podido evitar). Pero algunas veces estos mensajes sólo se envían por “broma” y muchas veces se presentan muchos mal entendidos por esto. (Y no creo que a alguien le gustaría tener a todo el FBI en la puerta de su casa solo por hacer un mal chiste).

Muchas veces cosas que publicamos en las redes en un momento en el que no pensamos en las consecuencias, nos pueden salir caro en un futuro. Y estos casos se presentan principalmente en la política: la mayoría de políticos aprovechan estas oportunidades de dejar en mala posición a sus adversarios y resultan sacando “los trapitos al sol” y comienzan a mostrar fotos, chats, noticias,etc que dejan a sus oponentes en una situación cuestionable. Esto lo hacen para bajarle la popularidad a su oponente y así obtener algunas ventajas sobre él (aunque esto muchas veces no termina siendo efectivo, véase el caso de Donald Trump).

Pero mucha gente puede darle un mal uso o mala interpretación a lo que se publica en Facebook o en otras redes sociales, y usarlos en nuestra contra como en el caso anterior, pero eso también nos puede suceder a nosotros, por una “mala foto” podemos llegar a perder un trabajo o quedar en ridículo, porque en ninguna red social: “no sabemos quiénes son realmente nuestros amigos”.

Algo que simplifica lo que sucede en las redes sociales es: cuando en la vida real decimos algo a un grupo de amigos, sólo ellos se enteran. Pero cuando dices/publicas algo en Facebook todo el mundo se da  cuenta de lo que escribiste.
Otras veces juzgamos sin conocer la verdad (como en el caso de las bromas terroristas), alguien puede publicar una foto o un estado y nosotros podemos comenzar a criticar a la persona por lo que publicó, pero puede que lo que quiso decir la persona no se refería exactamente a lo que los demás entendimos. Por eso no debemos hacer un “juicio basado en la imagen”.

Basado en lo que he dicho, creerán que voy a levantar un movimiento anti - redes sociales o promover la privacidad de nuestros datos, pero no, tampoco soy tan radical con el tema. Algo bueno debe haber en esta violación de privacidad, es que por medio de ella se han logrado dar captura a varios criminales por algunas publicaciones que hacían en sus redes sociales en donde especificaba el lugar desde donde hacían la publicación, y de esta forma lograban atraparlos (lo cual fue algo descuidado de los ladrones). Actualmente Facebook, Google, entre otras redes sociales tiene más información de cada persona del mundo que el propio FBI.

Facebook también puede llegar a ser una herramienta por la cual muchas personas han logrado encontrar “el amor de su vida” (aunque debida a mi suerte y experiencia en el amor esto es un término algo idealista).

Ya para concluir está un poco extensa y aburrida bitácora (si piensas esto lo puedo entender) cuando vamos a publicar algo debemos tener en cuenta los riesgos que podemos tener a la hora de hacerlo público. Por eso: “si no quieres que algo sea público, no lo publiques”.

Finalmente volviendo a la clase el profesor nos hizo hacer en un círculo para realizar una dinámica en la que con una palabra definieramos lo que pasó en la clase y nuestra experiencia. Luego nos hizo repetir el ejercicio pero realizando un gesto que sintetizara lo que aprendimos en clase.
En esta clase realmente aprendí cosas nuevas como: crear una firma propia en nuestro correo para darle formalidad, crear un blog para publicar las bitácoras y en Twitter crear listas de contactos.


domingo, 12 de febrero de 2017

Semana 2

BITÁCORA SEGUNDA SESIÓN COMPETENCIAS INFORMACIONALES.

Hoy mi día comenzó como siempre: El despertador sonó a las 4:00 de la mañana, duré como 10 minutos en levantarme, me arreglé, desayuné y a las 5:10 salí de mi casa para coger el bus que me llevaría a la estación de Transmilenio.

Últimamente el bus se estaba demorando mucho, por lo cual tuve que esperarlo mientras era presa del frío; llegué al puente de la estación el cual siempre está muy oscuro a esa hora y eso que hay lámparas, pero no las encienden.

Cogí el Transmilenio K43 que va al Portal Eldorado, como siempre iba muy lleno pero logré acomodarme; en las próximas estaciones el bus se llenó más de lo que ya iba, pero igualmente la gente se subía y se lograba meter así fuera a las malas. 

Al ir el bus tan lleno, cuando me iba a bajar me tocó empujar a la gente para poder salir así fuera a las malas. Cuando por fin me baje en la estación de Venecia, cogí el M47 el cual me llevaría a la estación del Museo Nacional, el bus iba desocupado entonces me pude sentar. Llegué a la estación del Museo y allí tenía que coger otro bus que me dejara al frente de la universidad, pero para poderlo coger tenía que hacer una “fila” (aunque eso era más bien una montonera).

Entré al bus a la fuerza porque todos empujaban para entrar, por lo menos solo tenía que estar en ese bus por una parada. Llegué por fin a la Pontificia Universidad Javeriana después de todo ese trayecto.
El día anterior llegó un correo en el cual decía que habían cambiado de salón, y esto fue un alivio porque el profesor había dicho la clase anterior que sino cambiaban el salón por uno en el que tuviera computadores, tendríamos que traer los nuestros, lo cual era algo complicado. El nuevo salón estaba ubicado en el Barón edificio número 2. 

Busqué el salón,  pero no estaba segura de si era en ese; pero estaban más compañeros y luego llegó el profesor. Lo primero que hicimos al iniciar la clase fue leer las bitácoras de las últimas tres personas que las enviaron al correo del profesor; nosotros debíamos dar nuestra opinión sobre estas y nos dio algunos consejos para hacer la próxima bitácora: separar por párrafos, para que sea más fácil leerla; también que lo hiciéramos de forma narrativa; y que no usáramos más de dos <que> por párrafo para que así fluyera mejor la escritura (pero no lo estoy logrando, es muy difícil).

Luego el profesor nos mostró un párrafo de la bitácora de una muchacha de otro semestre, en el cual se identificaba el nivel al que el profesor nos quería llevar el intertextual. En el texto ella utilizaba ejemplos para hacer referencia a la forma en la que mejor aprendemos según “El cono del aprendizaje de Edgar Dale” que les había explicado el profesor.

Los niveles a los que hace referencia el profesor son: Literal, que es describir al pie de la letra (como lo que estoy haciendo); Inferencial, es como deducir algo; Intertextual, que es relacionar las cosas o conectarlas, y es así como nos daremos cuenta si de verdad hemos aprendido o no; y por último está el nivel de crear conocimiento.

También nos contó que hacía mucho que no dictaba en primer semestre por lo que podía ser un poco duro con nosotros; además nos dijo que en internet se encontraba más información en inglés que en español, por lo que cuando fuéramos a buscar algo en internet lo hiciéramos en inglés.
Nos puso a buscar una palabra (que ya no me acuerdo cuales eran) y luego nos preguntaba que habíamos entendido, también preguntó que quién había buscado en inglés, pero solo una persona levantó la mano, y nos dijo que cuando buscáramos información miráramos varias fuentes de información y como ya nos había dicho la clase anterior, que no nos conformemos con lo primero que encontremos porque no toda la información puede ser verídica.

Mientras hacíamos los ejercicios de investigar el profesor buscó una frase que según él no había terminado de entender hasta hace pocos años,

“La lectura hace al hombre completo; la conversación, ágil; y el escribir, preciso”
                                                                                                                    Sir. Francis Bacon.

La escritura nos hace precisos, porque para lograr hacerlo debemos recordar y tener en cuenta cada pequeño detalle sobre lo que está pasando, o lo que se vaya a escribir (por ejemplo en este momento para escribir la bitácora debemos recordar todo lo que pasó, por lo que estamos siendo precisos).

A través de la lectura podemos conocer otros aspectos y tener otros puntos de vista, pero no solo se trata de textos sino también de “leer” a las otras personas, porque por medio de esto uno se puede dar cuenta de que cada persona es única a su manera; y algo que dijo el profesor que  me llamó mucho la atención fue la frase: “para que haya paz, primero debemos leer a los demás”.

Y a raíz de esta “conversación” nos puso a intercambiar bitácoras con un compañero para que la leyéramos, y aparte de “leer” a la otra persona por medio de la bitácora nos puso a resaltar todos los <que> que encontráramos en el escrito del compañero, la verdad no pensé que usáramos tanto esa palabra, y aquí fue donde nos dijo que no usáramos tantos <que> (lo más extraño es que en la anterior bitácora no había escrito tantos <que>, pero cuando nos dijo esto, en cada párrafo hay como 10 <que>).

Luego de terminar este ejercicio, socializó algunas preguntas del cuestionario que debíamos hacer según las lecturas que estaban en el blog. Algunas preguntas tenían algo de parecido, pero en otras ni me acercaba. Mientras dábamos las respuestas que creíamos que eran correctas, él nos pedía que usáramos lo intertextual, ósea que diéramos ejemplos para la respuesta.

Después nos pidió que buscáramos que era post verdad, ya que esto venía al tema tanto a la pregunta del cuestionario y al uso de la información; y es el claro ejemplo de muchas situaciones que están ocurriendo actualmente como: el plebiscito, Donald Trump, Brexit, etc. porque usan los medios de comunicación para divulgar información que no es del todo cierta, y la gente al no estar informada cree en todo lo que le dicen, y por eso en muchos casos toman malas decisiones.

Al final de la clase el profesor nos puso de tarea arreglar el anterior escrito sustituyendo todos los <que> y dejando máximo dos por párrafo; hacer otra lectura que nos iba a dejar en el blog; y hacer una nueva bitácora con otras 1200 palabras según lo que pasó en la clase.

Finalmente nos  dio un tip para hacer cuando leyéramos: resaltar las ideas principales, pero adicionalmente escribir notas a los lados y darle un nombre a cada párrafo resumiendo la idea principal. Esta forma de estudio fue comprobada por estudiantes de la Javeriana, aquellos que escribían al pie del texto entendían más acerca de lo que estaban leyendo, en comparación con los que solo resaltaban. Así que la próxima vez lo voy a poner en práctica.

                                                                                                             


martes, 7 de febrero de 2017

Semana 1

BITÁCORA PRIMERA SESIÓN COMPETENCIAS INFORMACIONALES


Cuando el despertador sonó a las cuatro de la mañana, realmente quería lanzarlo por la ventana para poder seguir durmiendo placenteramente; pero haciendo caso omiso de este agradable deseo, tuve que utilizar toda mi fuerza de voluntad para poder levantarme.

Con toda la pereza del mundo me aliste para salir de mi casa: me bañe, tendí mi cama y desayuné; pero como estaba con tanta pereza y tuve que ayudar a mi papá a terminar de hacer el almuerzo, se me hizo tarde para salir. Cuando iba saliendo de la torre del conjunto me aturdió el frío que penetró hasta mis huesos pero a pesar de este me tocó correr para lograr coger el bus el cual me iba a llevar a la estación del Transmilenio

Afortunadamente la suerte estaba de mi lado y logré coger el bus tan pronto como salí a la esquina de mi conjunto, y lo mejor de todo tenía asientos vacíos; pero el frío seguía presente dentro de mí porque me tocó al lado de la puerta.

Cuando llegué a la estación de Terreros en Soacha, luego de cruzar un puente muy largo(que hasta me hizo quitar el frío) esta se encontraba muy llena y precisamente se acababa de ir el Transmilenio antes de poderlo alcanzar; me hice en la parte de atrás de la estación porque era donde estaba más desocupada. Dos minutos después pasó algo muy sorprendente y casi un milagro: mandaron un bus desocupado y logré coger un asiento (aún sigo sorprendida por este suceso).

En el trayecto a la estación de Venecia (en la cual me tenía que bajar) me dio mucho sueño, pero desafortunadamente no podía dormirme porque me podía pasar de mi destino; al bajarme en la estación debía esperar otro Transmilenio el cual me llevaría al Museo Nacional, este se demoró un poco en pasar. El primero que paso estaba muy lleno y me tocó esperar otro, pero inesperadamente a pocos minutos de haber acabado de partir el anterior bus se detuvo un Transmilenio el cual iba hermosamente desocupado.

Me encontraba sentada en el bus con la oportunidad de dormir un poco, pero extrañamente siempre me pasa: no me “coge” el sueño cuando puedo dormir, así que simplemente me quede mirando por la ventana mientras el bus pasaba por el centro de la ciudad. En un momento miré hacia el vagón de adelante y vi a una compañera de la universidad (aunque no estaba del todo segura que fuera ella), pero igualmente me quedé mirándola y poco después ella miró hacia atrás, yo creí que me había visto y por eso le sonreí, pero luego me di cuenta de que no había sido así porque miró hacia otro lado.
Cuando me estaba dirigiendo a coger el bus el cual por fin me dejaría en la universidad alguien me llamó por mi nombre, y cuando me di la vuelta era la misma compañera que había visto en el Transmilenio (así que no me había equivocado), entonces hicimos la enorme fila para entrar al bus, dejamos pasar dos buses porque iban llenos hasta la puerta.

Lo feo de quedar adelante en la fila es que cuando llega el bus desocupado, los de atrás empiezan a empujar para poder coger un puesto (como si nunca se hubiesen sentado), y efectivamente eso fue lo que pasó; la apretura no duró mucho afortunadamente porque solo íbamos una parada después.
Cuando llegamos a la universidad entramos por las escaleras del edificio número veinte, pero como habíamos llegado muy temprano (a pesar de haber salido tarde de mi casa, gracias a que los buses iban rápido y no se demoraron mucho) decidimos conocer un poco más la universidad y ver donde quedaban los “hornitos”, fue un poco difícil encontrarlos, pero cuando lo hicimos nos perdimos un poco para poder llegar a los ascensores porque misteriosamente en la universidad “todo está conectado con todo”, por lo que salíamos a otro sitio muy distinto de donde estábamos. Después de un tiempo finalmente pudimos llegar a los ascensores y hasta allí terminó nuestra travesía, juntas, porque ella tenía clase en el 67 y yo en el 27.

El ascensor del 27 sólo se detiene en el primer y sexto piso, por lo cual tuve que ir hasta el piso seis y bajar al quinto por las escaleras; a pesar de todo el tiempo transcurrido aún no eran las siete, así que me tocó esperar un poco para poder entrar al salón. A las siete en punto entré al salón y para mi agrado los asientos eran mucho más cómodos a diferencia con los del Arboleda
.
El profesor ya se encontraba en el aula, esperó unos minutos antes de dar inicio a la clase: si mal no recuerdo lo primero que hizo fue presentarse al grupo y nos dio su correo institucional; luego nos pidió a cada uno de nosotros: en un pedazo de papel escribiéramos nuestros nombre y que era para nosotros “competencias informacionales”, para este ejercicio nos dio unos cinco minutos y nos dijo que al finalizar el semestre nos iba a devolver el papel para poder verificar que tanto había mejorado nuestra definición acerca de “competencias informacionales”.

Después de entregarle el papel al profesor, nos pidió: en otro pedazo de papel hiciéramos un dibujo de un objeto inanimado que nos representara, esto con el fin de hacer una dinámica para conocernos entre todos. Cada uno de nosotros hizo el respectivo dibujo, luego el profesor paso puesto por puesto recogiendo los dibujos; después volvió a repartirlos pero esta vez al azar para que no nos tocara nuestro propio dibujo.

Cuando cada uno tuvo un dibujo el profesor nos pidió que simuláramos ser psicólogos y que intentáramos identificar la personalidad, los gustos, etc., de la persona a la que pertenecía el dibujo, debíamos escribirlo en la parte de atrás de la hoja. Seguido de esto, nuevamente el profesor recogió las hojas, e iba cogiendo dibujo por dibujo leyendo lo que la otra persona había escrito, y le preguntaba al que realizó el dibujo si coincidía en algo con su personalidad. Algunas personas realmente tenían talento para esto, porque acertaban con lo que escribían a la forma de ser de la persona como si la conociera de toda la vida; incluso alguien describió la forma en la que estaba vestida.

Nos explicó la forma de evaluar, el porcentaje de cada corte, y el 40% negociable. Nos explicó “el cono de aprendizaje de Edgar Dale” el cual consiste en mostrarnos la forma en que aprendemos, y la mejor forma de hacerlo es en ponerlo en práctica. Además, también nos mostró “la taxonomía
de Bloom” el cual se divide en: “pensamiento de orden inferior” y “pensamiento de orden superior”, este permite observar los pasos que hay que seguir para adquirir un uso de la información más avanzado.

Finalmente el profesor nos dejó dos tareas: realizar unas lecturas y con ellas resolver un cuestionario; y hacer un escrito de 1.200 palabras semanalmente acerca de lo que pasaba en cada clase, esto con la intención de ayudarnos a fortalecer nuestra escritura. Espero que sea cierto lo que dijo de que algún día le agradeceríamos por esto.