BITÁCORA ONCEAVA
SESIÓN COMPETENCIAS INFORMACIONALES.
Luego de arriesgarme a realizar dos vídeos
como bitácora y aprovechar para tomarme un pequeño descanso de escribir, aquí
estoy de vuelta!!
La experiencia de grabar fue
divertida, interesante, pude aprender varias cosas y a pesar de que la pena no
se me fue del todo, logre soltarme un poco más. Después de esta clase realmente
puedo decir que he experimentado dos cosas que nunca había hecho anteriormente,
y me han aportado muchas cosas positivas: hacer un Videoblog, el cual a la hora
de grabarlo se debe planificar muy bien lo que se piensa decir, y tener un tema
claro. También como escribir una bitácora, que por el contrario al video se
puede ser espontaneo mientras se realiza, y a través de ella se puede expresar
fácilmente lo que realmente se piensa. Y esto puede ser muy útil para una
próxima vez que tenga que volver a hacer algo como esto.
Dejando un poco este lado
sentimentalista que surgió repentinamente de mí. Hoy, en esta bitácora quiero
hablar un poco acerca de lo que vimos en clase, y como creo que no es una
sorpresa, seguimos hablando de las APA y hemos llegado a un tema que puede
generar disgustos para muchos.
Las citas: el tormento de las APA.
Las citas en APA se pueden convertir en un
dolor de cabeza si no sabemos cómo hacerlo. Porque si nos ponemos a pensar, las
APA son “sencillas” de utilizar ya que con un poco de práctica se pueden
convertir en un hábito; además con la tecnología esto es mucho más fácil, ya
que con un solo clic podemos hacer que un trabajo tenga las márgenes, el tipo
de letra, el espacio, la sangría, entre otras cosas que recomiendan las APA;
pero las citas… eso es otro nivel, porque a pesar de que Word también nos
facilite el uso de estas, igualmente nos pide datos que muchas veces no
aparecen en los textos en los cuales nos basamos, como el nombre del autor, el
año de publicación, editores, etc. Siendo así sería más fácil hacer plagio que
citar… está bien no, no vayan a creer que estoy incitando al plagio; pero ese
es un tema que voy a tocar más adelante.
Los diferentes tipos de cita que
tiene APA se refieren en su mayoría a las citas basadas en libros; se podría
decir que APA es un poco ingenuo al creer que toda la información que se va a
utilizar la vamos a sacar de un libro; por favor queridas APA estamos en pleno
siglo XXI, y debo decirlo con sinceridad, estamos en una generación facilista
(no todos, pero sí la mayoría) entonces, si alguien tiene la posibilidad de
buscar la información fácilmente en internet no creo que se ponga a investigar
en un libro, la cual es una labor mucha más ardua y tediosa. Y aunque suene un
poco contradictorio con lo que acabo de decir, debemos tratar de cambiar ese chip
del facilismo, y ponernos retos que nos permitan superarnos diariamente; una
manera interesante de comenzar sería esa, cambiar la fuente y la forma en la
que buscamos información, tal vez algún día cuando decidamos arriesgarnos a
intentarlo encontramos el secreto de la vida, porque en los libros todo es
posible.
También puedo decir que las APA tienen una
doble identidad: de día son Peter Parker o Bruce Wayne haciéndose pasar por
simples recomendaciones que el escritor puede seguir; pero en la noche se
transforma en Spiderman o Batman defendiendo y estando al acecho de cualquier
posible plagio que pueda cometer el escritor. En la parte de las citas, las APA
se convierten en ese subconsciente, a veces un tanto fastidioso, que va cuestionando cada palabra que vamos
escribiendo y advirtiendonos que si olvidamos alguna cita estamos cometiendo
plagio.
Pero si nos pusiéremos a mirar
literalmente cuanto es plagio y cuanto no, llegaríamos a interesantes
conclusiones. Gracias a un trabajo que realizamos unas compañeras y yo para la
clase de Lectores y Lecturas, llegamos a la conclusión de que todo es plagio,
porque constantemente estamos utilizando palabras, frases, objetos, etc. que ya
fueron usadas con anterioridad. En el simple hecho de hablar estamos
reutilizando expresiones que alguien más ya ha dicho; como se titulaba nuestro
trabajo: vivimos en un reciclaje de voces. Así que agradezcamos que las APA no
se hayan metido aún en la vida cotidiana; porque si fuera así, tendríamos que
citar todo lo que hacemos y decimos, pero a la vez que estamos citando
cometemos plagio porque alguien más ya citó de esa manera, entonces yo estoy
cometiendo plagio porque estas palabras ya fueron dichas por alguien más… (Mi
cabeza acaba de explotar) Si este fuera el caso todos estaríamos en la cárcel
ya que el plagio es un delito.
En todo este complique del
plagio, también existe el auto-plagio, el cual consiste en utilizar algo que ya
habías hecho y/o publicado tú mismo en otro trabajo; por ejemplo, pongamos el
caso hipotético en el que yo trabajo como escritora y me piden que escriba un
artículo acerca de un tema en específico, yo como autora utilizo algún escrito que ya
había publicado en otra revista que es acerca del mismo tema, (si ya había
escrito algo parecido, para que voy a volver a escribir algo nuevo) en ese
momento estoy cometiendo auto-plagio. Pero en muchas instituciones esto no es
un “delito”, pero en un trabajo si lo es,
ya que te están pagando para que escribas material nuevo. Así que como dice el
dicho: “es mejor prevenir que lamentar” entonces si algún día decidimos
reutilizar un trabajo, lo que debemos hacer es auto-citarnos.
Muchas veces, a pesar de todas
las normas y medidas que se toman para proteger los derechos de autor, estas se
omiten e igualmente se hace plagio; y esto se puede evidenciar en su mayoría en
la literatura, en la música y en las películas, en las cuales diariamente se
presentan casos de plagio, pero como para ellos esto no representa ningún
riesgo ya que como tienen mucho dinero simplemente pueden pagar la multa que
les ponen por lo que hicieron y darle el crédito correspondiente a la persona
que plagiaron y en eso queda todo; inclusive algunas veces el plagiador resulta
siendo más famoso que el plagiado, un claro ejemplo de esto puede ser lo sucedido
con El Rey León, el cual plagió a un
dibujo animado japonés llamado Kimba: El León
Blanco.
En este tema del plagio también
se puede observar las “diferencias de poder”, porque si en vez de la productora
japonesa, creadora de la historia de Kimba, hubiese sido a Disney a quien
plagiaran, no creo que Disney hubiese dejado que esto pasara e incluso llegaría
a obligar a que sacaran a la otra película del mercado. Un posible lema para
los últimos años podría ser “el dinero lo puede todo.”
Para concluir cada vez que pienses
en hacer plagio, porque tengas pereza, porque nadie se va a dar cuenta o por la
razón que sea, ponte en el lugar de la persona que lo escribió, no creo que te
gustaría que alguien se llevara el crédito de todo lo que hiciste, ¿o si?
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